Ahora nos enfrentamos a posturas contrapuestas, entre la crianza basada en el conductismo profundo y maternidad consciente e instintiva. Nos hacen creer que las madres no somos las indicadas para saber que le conviene a nuestros hijos, que no sabemos educarlos y formarlos. Cuantas veces no hemos asistidos a una consulta del pediatra sabiendo que nos tacharán de alarmistas o histéricas. Cuantas veces ante los profesionales de la educación nos han dicho que nuestros hijos no son los mismos dentro o fuera de casa, que no los conocemos. Demasiadas veces, en demasiadas situaciones.
Porque a la mujer se le considera emocional y hasta ahora la emoción estaba menos valorada que lo intelectual, incluso eran contrarias.
Tenemos entre todas que hacernos conscientes de este menosprecio social constante, una vez lo veamos estaremos más dispuestas a discutirlo. Y cuanto más lo discutamos, más cerca estaremos de derribarlo. Porque no siempre tendremos la razón, pero merecemos que al menos se valore lo que decimos o hacemos antes de prejuzgarlo.
Tengo un miedo espantoso a tener niños... parece que todo lo que les hagas o no les hagas les creará un trauma de por vida o alguien te dirá que eso no les conviene... Supongo que cuando tenga mi prole se me quitará la tontería y me dejaré guiar por mi instinto, experiencia personal de mi infancia y ayuda de mis más allegados ,pero mientras tanto es un tema que me preocupa y creo que nunca me veré preparada para ser una mamá 10..pero intentaré disfrutar de mis peques lo máximo posible. Me gusta estos temas y leer las experiencias de las demás...creo que pueden ayudar mucho. Enhorabuena por el blog y un saludo
ResponderEliminar